Hoy es la propia luna mi acompañante en el paseo nocturno que emprendo cada anochecer, cuando el sol duerme y las horas parecen languidecer escurriéndose entre la vegetación de este bosque al que acostumbro a transitar en horas como esta. Pausadamente se aleja en barullo del día; débilmente a lo lejos aquellos gritos se fueron apagando en tímidos susurros y la soledad llama con su disfraz de tranquilidad en la cual me acurruco, me envuelvo y me abandono dejándome invadir por esta agradable sensación de pasear a la luz de la luna llena. Mágico contraste el de mi azul del cielo alumbrado por esa inmesa luna cuyos destellos me hacen sentir partícipe de un mundo inmeso, con su millón de peculiaridades, de formas de ser, de personas que como yo se dejan llevar por sensaciones y sentimientos propios y ajenos. Mágico sonido el crepitar de la hierba a mis pies, el vuelo de las aves nocturnas, la presencia del viejo árbol que una vez más, se despoja de su vestimenta para mostrarme su desnudez, su interior, su esencia.
Y aquí en este punto del día, las cosas se ven con mayor claridad, no hay miedos ni dudas, no hay disfraces ni máscaras, el alma al igual que el viejo árbol queda desnuda, trasparente y en ella puedes ver claramente tu propio reflejo, y discernir que hay de ti al acabar el día, que clase de ser habita en tu propio cuerpo, cuánto avanzas en tus sueños o cuanto retrocedes, sin metiras y sin tapujos; no hay nadie a quien engañar cuando cae la noche y te refugias en este bosque, salvo a ti misma si prefieres hacerlo, pero aún así no sirve de nada, porque ante tu propia desnudez no hay donde esconderse.
Paseos diarios, unos más largos, otros más cortos, pero paseos importantes de los cuales rescatar esa fortaleza que anida en tu interior y que es el motor para emprender cada nuevo día.

Te traje hasta aquí, hasta el umbral de mis sueños y fantasías, para mostrarte, para mostrarme, ese cielo mágico y espectacular que pinta el lienzo en el que vamos delineando nuestra propia vida y que queda grabado en algún lugar de este recóndito planeta como testimonio de nuestra existencia. Te traigo de la mano, te muestro mis estrellas favoritas, las luces centelleantes que recorren mi firmamento, los astros que mágicamente bailan para deleite de nuestras miradas emocionadas, que hacen recobrar la ilusión por los sueños perdidos. Cojo tu mano notando tu presencia, sabiendo que estás aquí acompañando mis pasos perdidos, siguiendo las huellas que nos llevan a este espacio pintado de colores que recreé para perderme, para perdernos.
Te muestro todo lo que soy en medio de esta enormidad que me hace sentir una minúscula partícula esencial en medio de todo este universo, que con su dulce movimiento hace que nuestra vida recobre el sentido. Te miro agradecida por haber tenido la osadía de llegar hasta aquí, hasta este umbral que separa la realidad de la fantasía con la que envuelvo todos los regalos que deposité para ti.
Te señalo el sendero por el que seguir vagando en nuestro dulce viaje, y pronto notamos como nuestros pies se elevan del suelo dejando atrás el viejo árbol que agitando sus hojas nos despide. Sabes que solo tienes que dejarte llevar para traspasar la frontera que separa tu realidad de mi fantasía.
¿Me sigues?..............


Los comienzos del Siglo XX trajeron consigo, entre otras cosas, la duda acerca de la validez de los sistemas de valores dominantes; cambios en los significados y, en definitiva, cambios en la concepción del mundo en general; no iba a ser menos en el Arte. En este ámbito se desafiaron los cánones del pasado. En palabras de N. Stangos, “El cuestionamiento y rechazo del pasado equivalieron a una verdadera revolución militante, que se expresó de manera conveniente en su caracterización como Vanguardias". Se produjo una explosión liberadora contra todo lo que suponía opresión y jerarquías establecidas.
Los movimientos artísticos estuvieron muy programados desde los comienzos, hasta se acompañaron de declaraciones, manifiestos, etc. Desde entonces ya nada sería igual.
Aquí tenéis una obra de el primer movimiento vanguardista, el Fauvismo. Esta es una obra de su partera, Henri Matisse. Su título: La alegría de vivir.
Hablaremos más acerca de Matisse y sus colegas fauvistas.

Gracias Juancho, por ser mi colaborador en esta entrada.


MISCELANEA

En la puerta una caja de madera bien conservada,
cerradura brillante protege los secretos que guarda.
Manos temblorosas y una sutil mirada
miscelánea de colores para el alma ilusionada.

Sonetos de mil sabores y juguetillos dedicados,
de las manos del cordobés artesano
molinillos de piel y cuero, en tapices repujados.

Miradas que acompañan el paseo cotidiano
con guiños de complicidad en cada paso que damos,
que siembran en el alma un mundo alegre y ufano
de encuentros especiales que se aferran a tu mano.

Sonetos de mil sabores y juguetillos dedicados,
de las manos del cordobés artesano
molinillos de piel y cuero, en tapices repujados.



El otoño llama a la puerta de un rezagado mes de septiembre que enmudece y tristemente deja marchar al verano. Llega la estación de la nostalgia en la que tanto me gusta acurrucarme, mientras las hojas van cayendo de los árboles lentamente, cubriendo todo el camino de marron cobrizo, y de hojarascas que dejan ver la desnudez de los árboles a cada paso de nuestro camino. Cada día atardece más temprano y el frágil tul de la oscuridad se hace presente con más persistencia, marcando la época del recogimiento interior, invitando más si cabe a perderse en el desierto que día a día vamos atravesando. Y ahora que mi caminar se pierde entre el grisaceo de esos árboles, observo con mayor insintencia, me embriago de mejores instantáneas, me dejo llevar más amenudo por los sentimientos que hacen que mi sensibilidad se ponga a flor de piel, y me pierdo en lecturas que hacen que vuele a esos mundos mágicos de la imaginación, que otros recrearon para mí.
Bienvenida esta estación, que me invita a abrigarme, a mojarme bajo la lluvia, a sentir el viento sobre mi cara y a empaparme de nuevas vivencias con las que venir a este mi desierto.

"Y llegó la noche, vestida de fiesta,
con su manto de raso negro
y sus lunares en forma de estrellas.

Y llegó la noche, como cada día llega
para arropar los corazones
que se entregan a ella.

Y llegó la noche, la noche más bella
con sus resplandecientes luces
y su luna llena...."

Ruth


"Y llegó la luna a la fuente,
y unió su blanco mirar
a tu rostro resplandeciente...

Y llegó la luna a mi vera
y la llamé por tu nombre
recién estrenada la primavera".


Suri


Cada día empieza una nueva vida que nunca acaba de materializarse. Proposiciones, nuevas intenciones, planes a corto, medio y largo plazo, incluso promesas que quizás no tengan ni la oportunidad de ser cumplidas. Cada día una nueva puerta se abre pero parece ser que no pasamos del umbral. Miedo o cobardía, cansancio o frustración, desilusión, falta de esperanza; ¿qué es lo que nos lleva a no salir del punto de partida? No lo sabemos.
Pasillos interminables en donde escribimos en las paredes, granitos de arroz que vamos dejando para no perdernos, luces fugaces en medio de la nada, la más absoluta oscuridad, la desolación de un cuerpo atrofiado, incapaz de moverse, da dar un paso más allá. El caos de la noche encarnado en uno mismo, encerrado en nuestro interior incapaz de salir. Y a pesar de todo, la vida sigue, los días van pasando como en una pantalla multicolor o en blanco y negro; no es que nos importe mucho. La vida sigue su ritmo frenético en el cual todo se sucede a una velocidad de vértigo. Masificación de información que llega de todas partes, saturados hasta las entrañas, bombardeados, cansados, sin respiro, sin calma. Todo pasa y pasa rápido y a veces no hay ni tiempo de asimilación. Y todo a tu alrededor te grita que te muevas, que corras, que espabiles, pero tu no quieres, tú sólo quieres detenerte, parar sin más. Vidas que se cruzan, vidas que chocan entre sí, vidas que te marcan, y al final ¿qué podemos decir que queda de todo? Tú y tus preguntas raras, tus cosas extrañas para los demás, tus ideas diferentes, tus pensamientos “anormales”........y te sigues preguntando dónde está la frágil linea que separa lo normal de lo anormal.

Si no me vas a leer no hace falta que te pongas en la lista...

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Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea, es mejor que no pensar....... HIPATIA DE ALEJANDRIA

GRACIAS JOSE ALFONSO

A Ruth Carlino (Viajando al desierto) .6 de Septiembre .Festividad de Ntra. Sra. de las Viñas .

"Percibo que, de repente,
conmigo viaja la gente.

Se paga al nacer, peaje
y todo es peregrinaje,
cada cual con su bagaje
en pos del cierto accidente.

Percibo que, de repente,
conmigo viaja la gente.

Trenet de feria es la vida.
Bien a la vuelta o en la ida,
sobre raíles se olvida
que no es cierto lo aparente.

Percibo que, de repente,
conmigo viaja la gente.

Llega el otro y marcha el uno.
El de acá es más oportunoque el de allá,
no habiendo alguno.
Todo igual es diferente.

Percibo que, de repente,
conmigo viaja la gente.

Quién soy yo; por dónde voy;
cuál será mi destino hoy,
me pregunto, por qué estoy
si al estar, vivo en pendiente.

Percibo que, de repente,
conmigo viaja la gente".

Jose Alfonso.
http://callejadelahoguera.blogspot.com/