Y esto no lo digo yo únicamente, sino sus propios cardenales http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=20106.
Pienso que es muy fácil ser católico cuando se está rodeado de un grupo de iguales que comparte el mismo interés, cuando se comparte la Eucaristía, pero detrás de cada persona hay una vida fuera de la iglesia, una familia, un trabajo, unos amigos, y es, en estás relaciones, cuando los católicos reprimidos profesan un mutismo abismal cuando se aborda algún tema relacionado con Dios o con la religión, y si les aprietas mucho, llegan al punto de negar su propia condición de católicos.
Me sorprendío una afirmación que me hacía uno de estos católicos ayer mismo, cuando afirmaba que "hablar de Dios" es un tema "tabú" para la sociedad moderna, entonces pienso lo lejos que estamos de aquel "Dad Testimonio" de Jesús de Nazareth, qué lejos estamos de entender la palabra, que carentes de un encuentro con el Cristo Verdad y Vida de las Sagradas Escrituras.
Digo católicos reprimidos como podría decir protestantes reprimidos, evangélicos reprimidos o cristianos reprimidos, lo que pasa es, que en mi día a día, lo que más abundan son esas dos clases de católicos tan comunes, los católicos no practicantes y los católicos reprimidos, para mí estos últimos son los más hipócritas.






